sábado, 23 de agosto de 2014

Tartas, postres y dulces

TARTA DE MOKA Y CHOCOLATE FONDANT

¡Hola, amigos! Hoy vamos a hacer una deliciosa y exquisita tarta de moka con chocolate fondant. Una alternativa al helado, que a estas alturas del verano ya empiezan a ser demasiados... Y esta tarta, fresquita, entra igual o mucho mejor que un helado.

Para muchos la tarta de moka es casi como un tabú, algo que solo se puede conseguir en las pastelerías porque es difícil de hacer, y nada más lejos de la realidad. ¡Es facilísima! Así que vamos a ello, os lo explico y ya veréis como se puede hacer en un plis.


Primero vamos con los
INGREDIENTES:

  • Para el chocolate del relleno y de la cobertura

  1. 1 tableta de chocolate fondant postres
  2. 125 grs de margarina light
  3. 1 brick de 200 ml de nata
  4. 1 cucharadita de azúcar vainillado
  • Para la moka
  1. 1 tarrina de 500 g de margarina light
  2. 250 ml de café templado
  3. 200 grs de azúcar glass
  • Para bañar las galletas

  1. 1 taza de café
  2. 1 taza de agua
  3. 1 taza de brandy
  4. 100 grs de azúcar glass
  • Para la tarta

  1. 1 paquete de galletas cuadradas del tipo que más nos gusten, pero a poder ser que no sean de textura demasiado fina, la moka que habremos hecho y el chocolate
  • Para decorar
  1. 1 paquete de fideos de chocolate

Modo de preparación de la tarta:

Antes de pasar a explicaros el procedimiento, quería hacer un pequeño apunte respecto a la moka. Hay quien piensa que solamente se puede hacer con mantequilla, pero no es verdad. De hecho, yo siempre que puedo sustituyo la mantequilla (que es grasa animal), por margarina (que es grasa vegetal y por ende mucho más saludable). Además, procuro que sea siempre light.

Pues nada, vamos al lío y veréis que tarta más rica nos sale:

  1. Preparamos una buena dosis de café, pues nos ha de salir al menos 350 ml. Lo dejamos templar.
  2. En un cazo, desmenuzamos el chocolate y añadimos la margarina, la nata y el azúcar vainillado. Lo deshacemos a fuego muy lento hasta que quede una masa espesa y homogénea.




  1. Mientras tanto, ponemos los 500 g de margarina en el bol del robot con el azúcar y la varilla batidora, para que se vaya deshaciendo la margarina y fundiendo con el azúcar.

  1. Cuando la margarina y el azúcar estén bien mezclados y finitos, empezamos a hacer la moka. 

  1. Poco a poco, sin parar la varilla batidora, vamos añadiendo chorritos pequeños de café (que esté templado, no caliente). Con cada chorrito de café, esperemos a que se integre y se mezcle bien en la margarina. Cuando se haya compactado la masa, añadir otro chorrito de café, y así sucesivamente hasta que tengamos la cantidad de moka necesaria y veamos que la textura, el color y el olor son los deseados.

  1. Cogemos el bol y lo reservamos en el frigorífico al menos media hora para que se haga más consistente aún.
  2. En otro bol pequeñito, mezclamos el brandy, el azúcar glass, el agua y el café. Removemos bien.

  1. En una bandeja, disponemos el primer piso de galletas, tras bañarlas una a una con la mezcla anterior. Hemos de procurar que se queden trabadas entre ellas para que el corte sea más bonito.

  1. Tras colocar el primer piso de galletas, con una paleta de repostería de silicona, esparcimos una capa de moka y repartimos bien hasta cubrir el primer piso de galletas.

  1. Luego repetimos el procedimiento con otra capa de galletas y moka. 

  1. Tras el tercer piso de galletas, lo que haremos será cubrirlo con una capa de chocolate, que será la que quede en el centro.

  1. Luego haremos dos pisos más de galleta y moka.
  2. La capa de arriba la cubriremos con el chocolate fundido que nos ha sobrado, procurando que quede bien cubierto.

  1. Decoramos con los fideos de chocolate.

  1. Opcionalmente, y si es para un cumpleaños o una determinada celebración, podemos fundir un poco de chocolate blanco y adornar el centro con el texto que deseemos, con la ayuda de una jeringuilla grande o una manga pastelera.
  2. Por último, tapamos bien la tarta y la dejamos en la nevera como mínimo tres horas, para que repose y enfríe. No obstante, lo ideal es hacerla el día de antes de consumirla.



Y aquí veis el resultado. No es nada difícil de hacer y de sabor está estupendérrima, inmejorable. 
Ojalá os guste. Un abrazo.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Panes caseros

PAN CASERO Y TORTITAS CON PATATA Y QUESO


Los que me conocéis ya sabéis de mi afición a hacer pan casero de todas las formas posibles e imposibles. Cuando haces pan por primera vez, es toda una experiencia, aunque lo cierto es que no empieza a salir bien hasta que no se practica muchas veces. Entonces, si te aficionas, no puedes parar, porque no solo compruebas que cada vez te sale mejor, sino que eres capaz de probar todas las recetas posibles e imposibles, incluso de improvisar la mayoría de ellas con resultados sorprendentes.



La receta de pan que os presento hoy es una de esas resultante de una improvisación, pero como las cosas tampoco se hacen a lo loco, sino guardando cierta coherencia, salieron unas tortitas y un pan de chuparse los dedos.


Por eso me gusta tanto hacer pan, porque es creatividad pura y te da la posibilidad de darle rienda suelta a la imaginación.

Además, en masas un poco especiales como la que os presento, procuro hacer una cantidad generosa y hacer con ellas cosas distintas, de forma que no te aburres y además cunde muchísimo. Tortitas, un pan milagro distinto y varias barras de pan. Increíble pero cierto. Y además un aliciente económico en tiempos de crisis.




Necesitamos los siguientes 

INGREDIENTES:

  • 750 grs de harina de fuerza
  • 325 grs de harina de repostería
  • 25 grs de salvado de trigo
  • 55 grs de levadura fresca
  • 200 grs de patata cocida
  • 300 ml del agua de la patata cocida
  • 2 yemas de huevo 
  • 35 grs de aceite de oliva
  • 15 grs de sal
  • 1 cucharada sopera de azúcar
  • 100 grs de queso rallado (yo uso un semicurado light, pero vale cualquiera que sea de vuestro gusto)
  • 1 pizca de pimienta negra
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pizca de orégano

MODO DE PREPARACIÓN:

1º) Pelamos las patatas y las ponemos a cocer durante unos 20 minutos, junto con una pizca de sal, pimienta y un par de dientes de ajo pelados, que los echaremos a a la mitad de la cocción.

2º) Entretanto, vamos preparando el resto de ingredientes en un bol: las harinas, el salvado, la sal, el aceite de oliva, el orégano, las yemas de huevo, la pimienta negra y el queso rallado.

3º) Cuando estén las patatas, las dejamos templar y las añadimos a trocitos. 



4º) Del agua resultante de la cocción, separamos unos 300 ml y reservamos el resto por si acaso necesitamos más. 

5º) Cuando esté templada, le añadimos la levadura fresca y removemos hasta que quede una mezcla homogénea. Lo vertemos en el bol y empezamos a amasar.

6º) Veremos que se va haciendo una masa consistente pero tirando a blanda, gracias a la patata. No obstante, si fuera necesario echar más harina porque está demasiado blanda, o añadir un poco de agua, porque está demasiado dura, debemos hacerlo poco a poco y con cautela.




7º) Cuando esté en un punto tirando a blanda y ya esté bien amasada, separamos una porción de unos 275 grs de masa para hacer el pan milagro. Este se hace en un momentito y está de vicio. Solo hay que disponer de una fuente de cristal de horno con tapa. La untamos con aceite de oliva, ponemos la masa con un poquito de formita, le hacemos dos cortes, lo untamos con aceite de oliva y lo espolvoreamos con harina para que tenga un marcado carácter rústico. Luego lo ponemos en el horno, frío, sin precalentar, a 220º durante 45 minutos. Y listo, sin más.



8º) El resto de la masa, vamos poniéndola a punto para darle forma tanto a las tortitas como a las barritas de pan.




9º) Para ello espolvoreamos el mármol o la superficie donde vayamos a trabajar con harina, para que no se nos pegue, y cortamos pequeñas porciones al gusto. De unos 120 grs para las tortitas y de unos 200 grs para las barritas de pan, aunque esto es orientativo y va a gusto del consumidor.



10º) Empezamos por las tortitas. Les damos forma redonda aplastándolas a mano y con un rodillo. Si queréis ser más prácticos podéis usar un molde redondo y cortar la masa de los bordes, pero no es una labor difícil. Las colocamos sobre varias bandejas de horno, las pinchamos con un tenedor y las untamos con aceite de oliva. Luego las dejamos levar unos 30 minutos.




11º) A la masa que vamos a destinar para hacer barritas les damos forma y las colocamos en una bandeja sobre papel de hornear. Les damos unos cortecitos y las dejamos levar hasta que doblen su volumen.


12º) Coceremos primero las tortitas, unos 15 minutos a 175º es suficiente. 


13º) Luego cocemos las barritas de pan, unos 18-20 minutos a 175º.


Todo está delicioso, pero el pan milagro y las tortitas calientes son más apetitosas si las acompañamos de un poco de pescado y un combinado de verduras, si bien es algo que admite multitud de combinaciones.



Yo os dejo el resultado de toda la «producción», que como veis no está nada mal, y la verdad es que el coste económico es mínimo en comparación a las cantidades obtenidas. 








A ver si consigo animaros con estas fotos y os atrevéis a probar. Seguro que no os arrepentiréis.

Gracias por leerme y recibid un fuerte abrazo.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Carnes

NUGGETS DE POLLO CASEROS CON SÉSAMO


Hoy os traigo una receta sencillita pero que hará las delicias de todos, sobre todo de los más pequeños del hogar: nuggets de pollo caseros con sésamo.

Es una receta que he inventado yo a base de probar rebozados y con la única intención de que los nuggets, que tanto gustan en mi casa, fueran caseros, de buena calidad, más nutritivos y más sanos. Y el caso es que el resultado final ha sido sorprendente, no solo por la buena vista del plato sino por su textura y sabor.






INGREDIENTES:

  • 2 pechugas de pollo 
  • 1 huevo
  • 1 chorrito de leche
  • 1 taza de café de harina de garbanzos
  • 1 taza de café de harina de trigo
  • 1 taza de café de semillas de sésamo
  • 2 tazas de café de pan rallado
  • Pimienta negra o mezcla de 4 pimientas
  • Limón
  • Sal
  • Aceite de girasol para freír

MODO DE PREPARACIÓN:

Aquí, como cualquier plato que queramos cocinar, el mimo es fundamental. No quiere decir que sea dificultoso o que requiera de mucho tiempo, pero sí hay que mimarlo un poco primero, porque la diferencia luego se nota sobremanera.


1º) Cogemos las pechugas de pollo enteras, las limpiamos y las troceamos en cuadraditos del tamaño que prefiramos (más o menos de 4 x 4 cm es lo ideal).

2º) En un tupper las salpimentamos y las rociamos con un poco de limón, que aparte de conferirle un sabor más suave después, actúa como un infalible antioxidante. Las dejamos macerar al menos dos horas en el frigorífico.



3º) Cuando vayamos a preparar los nuggets, hemos de contar que necesitaremos como unos veinte minutos para prepararlos. Entonces ponemos abundante aceite en una sartén a calentar a fuego medio y disponemos en pequeños bols todos los ingredientes del rebozado.



  • En un bol un huevo batido con un chorrito de leche
  • En otro bol mezclamos las dos harinas con el sobre de levadura química
  • En otro bol mezclamos el pan rallado con las semillas de sésamo

4º) Y ahora el orden será el siguiente:

  1. Cogemos un trocito de pechuga y lo pasamos por el huevo batido con la leche.
  2. Luego lo rebozamos en la mezcla de harinas con la levadura química.
  3. Volvemos a pasarlo rápidamente por el huevo.
  4. Lo rebozamos con el pan rallado y el sésamo y ponemos a freír, a fuego medio, para que la carne de dentro nos quede jugosa, tierna, bien hecha y el rebozado en su punto, nada de quemado por fuera y crudo por dentro.

5º) Así los vamos haciendo uno a uno de forma rápida hasta que tengamos frita la cantidad deseada. Dos pechugas cunden bastante, por lo que si no hemos de acompañar el plato con otra cosa, se puede hacer perfectamente en dos veces, para comer y cenas, o en dos días distintos, porque al estar maceradas se conservan más tiempo. 

Y bueno, este es el resultado. Naturales, sanas, deliciosas y con un crujiente perfecto. Se pueden acompañar de lo que queramos, desde una ensalada a un variado de verduras al horno, al vapor, a la plancha. Yo, por ejemplo, las hice con un poquito de puerro paja y la combinación resultó perfecta.



Espero que os haya gustado.

Un abrazo.







lunes, 4 de agosto de 2014

Varios

LASAÑA FÁCIL DE BERENJENA CON JAMÓN COCIDO Y QUESO


Os voy a enseñar a preparar un plato sencillísimo que, aparte de estar delicioso, también lleva como ingrediente principal una verdura de verano: la berenjena.




Se trata de una especie de lasaña o pastel de berenjena. No tiene nada que ver con la musaka de berenejenas griega, que también la hemos probado y es toda una delicia, pero esa para otro día, que es un pelín más complicada. Esta es mucho más rápida y sencilla.


INGREDIENTES:

  • 4 berenjenas hermosas (da igual si son rayadas o no)
  • 8 lonchas grandes de jamón cocido (yo lo uso sin sal), y hay que procurar que no sean muy finitas
  • 12 lonchas de queso tipo Havarti
  • 100 grs de queso semicurado en cuña para rallar
  • Acete de oliva, pimienta negra, orégano, sal y pimienta rosa o, en su defecto, una mezcla de 4 pimientas moler.

PREPARACIÓN DE LA LASAÑA:

1º) Precalentamos el horno a 150º. Mientras, lavamos bien las berenjenas, las pelamos y las cortamos en rodajas alargadas.

2º) Sobre una fuente de horno, rociamos un poco de aceite de oliva, pimienta negra, orégano y una pizca de sal (esto último siempre con moderación)



3º) Entonces nos disponemos a montar la lasaña. Cubrimos una primera capa de la fuente con las lonchas de berenjena. Si nos quedan huecos, no importa, vamos cortando trocitos y vamos cubriendo. Debe quedar toda una capa opaca.



4º) Rociamos esta primera capa de berenjenas con aceite de oliva, sal, pimienta negra y orégano.


5º) Ahora cubrimos con una capa de jamón cocido. Y lo mismo, si no nos cubre a la perfección, cortamos trocitos hasta que quede toda la capa tapada.



6º) Sobre el jamón cocido disponemos una capa del queso Havarti en lonchas (el mío siempre es light).



7º) Ahora volvemos a poner otra capa de berenjenas, y rociamos de nuevo con el aceite, la pimienta negra, la sal y el orégano.



8º) Volvemos a montar una capa de jamón cocido y otra de queso, seguido de las berenjenas hasta llegar arriba del todo de la bandeja del horno. Lo importante es que sobresalga un poquito, porque al cocerse reduce casi a la mitad y si no hacemos una lasaña alta, se nos quedará demasiado pequeña. Además, con la ayuda de una espátula, podemos ir aplastando las capas con sutilidad, a medida que las vamos montando, para que nos quepan más.






9º) Por último, cuando veamos que ya no nos caben más capas, cubrimos con unas lonchas de queso Havarti y por encima espolvoreamos una capa generosa de queso semicurado recién rallado. Si no tenemos queso para rallar en el momento, la mejor opción, según mi gusto, es usar queso rallado de Mozzarella. Funde muy bien y tiene un sabor fino y muy auténtico. 




10º) Sobre el queso rallado espolvoreamos una buena cantidad de orégano y, si disponemos de este ingrediente, le damos un toque con un poco de pimienta rosa recién molida (también sirve la mezcla de 4 pimientas, por ejemplo). Aunque parezca una tontería, la pimienta rosa sobre el queso le da un sabor y un toque muy especial que refina el plato y lo realza de sabor.



11º) Metemos la bandeja en el horno durante unos 40 minutos como máximo, a 150º. Luego sacamos y dejamos reposar mínimo media hora, para que adquiera consistencia de pastel. 




Si lo intentamos servir recién salido del horno, será un desastre, porque se romperá todo. Es mejor dejarlo reposar el mayor tiempo posible, porque entonces se asienta y adquiere una consistencia de pastel de verdad, a la par que es más fácil de servir y queda mucho más presentable.




Bueno, pues como ya hemos terminado, aquí os presento mi lasaña fácil de berenjenas. Espero que os animéis y que os guste si la probáis. 

Un abrazo.